Hasta este momento se han producido tres grandes cambios radicales que han transformado la vida de los seres humanos y, por tanto, la historia de la humanidad.

La primera fue la denominada como Revolución neolítica, periodo histórico en el que el ser humano pasó de ser nómada a sedentario con una base económica productiva basada en la agricultura y la ganadería.

La segunda gran transformación fue la Revolución Industrial, que tuvo su origen en la Gran Bretaña de mediados del siglo XVIII y provocó un nuevo modelo de vida en las sociedades europeas.

Finalmente, la Revolución científico-tecnológica iniciada en la segunda mitad del siglo XX y comienzos del XXI se asentó sobre las bases de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

 

La Revolución Digital, fenómeno que muchos expertos han bautizado como la cuarta revolución industrial de la historia, está cambiando todos los aspectos de la sociedad actual.

 

Este cambio tecnológico supone una gran oportunidad para las pequeñas y medianas empresas, así como para los autónomos, aunque para ello tienen que adaptarse rápidamente a las necesidades de unos clientes cada vez más exigentes.

De esta forma, este proceso de transformación implica una renovación tecnológica y digitalización de las tareas, como puede ser la implementación de un programa de facturación, además de un cambio cultural dentro de la propia empresa. Elementos claves que deben tener en cuenta cualquier empresario o emprendedor que quiera alcanzar el éxito en esta nueva era digital.

A pesar de que la transformación digital abre un mundo de oportunidades para las pymes y los autónomos, el sector empresarial en España sigue sin tener una gran cultura digital, por lo que la digitalización sigue siendo una tarea pendiente.

Los empresarios tienen que ver esta Revolución Digital como una oportunidad más que una amenaza, especialmente para aquellos que sepan adaptarse a este nuevo entorno. Sin embargo, esta adaptación no sólo es necesaria, sino que es vital para la supervivencia de cualquier empresa. Por este motivo, cada empresa tiene que adaptarse a los cambios de su propio mercado, así como al comportamiento tan diferente del cliente digital, si quiere seguir manteniendo la competitividad.

Herramientas para abordar la transformación digital

No existe una única hoja de ruta para digitalizar los procesos internos de una empresa para avanzar hacia la transformación digital, pero si es importante contar con las herramientas necesarias para conseguir este objetivo.

Una de las herramientas tecnológicas imprescindibles para las pymes y autónomos en la gestión de las facturas en este entorno digital son los programas de facturación. Este software de gestión permite a los empresarios automatizar esta tarea tan importante en el éxito de cualquier negocio.

Además, los avances tecnológicos también han provocado una reducción considerable en el precio de estos programas, que se han adaptado a los conocimientos básicos de la mayoría de los empresarios.

Más allá de la digitalización en el tema de las facturas, las pymes y los autónomos también tienen que aplicar estas nuevas técnicas a todos los procesos del negocio para mejorar la rentabilidad.

Un negocio que debe centrarse en el cliente y no únicamente en el producto, por lo que todas las estratégicas deberán estar focalizadas en el consumidor.

 

Además, los empresarios también necesitan contar con las herramientas básicas para gestionar de una forma automática todos aquellos procesos que se encuentran en la nube, ya que este tipo de almacenamiento tiene que ser el eje de la estrategia de la digitalización para cualquier pyme o autónomo.

En cualquier caso, la ventaja competitiva a corto plazo siempre pasará por una rápida adaptación al mundo digital.

 

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